Y nos sorprendíamos de las ñerezas que realizaba Cuauhtémoc Blanco cuando respondía violentamente a los arbitros y a sus rivales, pero el domingo en la final de la copa del mundo una estrella del futbol realizó un acto imperdonable que simula las fechorías del americanista cuando éste respondía con el lenguaje de personas temperamentales.
Zinedine Zidane perdió la cabeza ante las provocaciones de Marco Materazzi y dio un cabezazo al pecho que pudo ser fatal. Un golpe que demuestra lo débil que es un jugador de calidad mundial ante la presión que resulta ser el hombre a seguir.
Es cierto que ese golpe no mancha su carrera futbolística del jugador más virtuoso en los últimos diez años, pero sí mancha esa personalidad de tipo serio y respetuoso que le crearon los medios de comunicación.
Para los que seguimos el futbol iternacional no nos resulta raro que "Zizou" actuara de esta forma, no es raro que el líder de la selección "blue" reaccionara de forma viceral.
En el 98 se hizo expulsar ante Arabia Saudita y muchos pensaron que era un error como lo tiene cualquiera, en la liga italiana "Zizou" recibió varias expulsiones por agresiones. Inclusive hubo otras más en las que se le perdonaba la vida por ser un crack del futbol mundial.
Pero para no ir tan lejos, apenas en la semifinal contra Portugal, Zinedine Zidane se había ganado una amonestación por una falta innecesaria en la media canchay fue perdonado, además tuvo un altercado con Maniche al cual intento dar un pisotón y todo mundo lo ignoró por miedo a que el 10 de Francia no jugara la final.
Aunque muchos quieran diluir la gravedad del acto, Zidane acabó su carrera de forma equivocada, no fue un error, no fue un instante de desconcierto, ese acto del cabezazo a Materazzi fue la constante que lo acompañó en su carrera y que los medios deportivos dejaron a un lado.
Nadie puede negar su magia con el balón, nadie olvidará ese gol ante el Bayer Leverkusen en la final de la Champions League del 2002, también nadie borrará de su memoria aquellos goles de cabeza que marcó en la final del mundial del 98, pero de la misma manera será con sus expulsiones en ambos mundiales y todos quedaremos con la pregunta... ¿Hubiera ganado Francia con Zidane en la cancha?
Hay que juzgar el valor real de ese cabezazo porque en los medios de comunicación nacionales, esas actitudes son fuertemente criticadas a un jugador como Cuauhtemoc Blanco y en el caso de Zidane los comentarios no se asemejan a la gravedad.
No defiendo a nadie, pero se debe medir con la misma bara y Zidane será un dios con la pelota, pero sin ella es un simple mortal y muchos se olvidan que en el futbol se necesita un equilibrio mental y en ese aspecto, Zizou se quedó en la era del australopithecus.